Influencias
Para comprender su concepción del teatro y la caracterización
de su modelo de actuación es necesario referirse a las influencias
estéticas e ideológicas de Artaud. Heredero del
dadaismo, forma parte posteriormente del movimiento surrealista. De
estas visiones anti-burguesas de la vida y el arte se impregna la totalidad
de su propuesta. Diagnosticó la enfermedad de la sociedad y la
necesidad de su curación, a partir de una experiencia teatral
de características rituales.-
Arte y vida se identifican
a través de la ruptura de las convenciones tradicionales. El
inconsciente y su verdad pura, sin los condicionantes mentirosos de
la razón, se imponen. Anti-arte y anti-razón. Automatismos
que permiten que la verdad del inconsciente aflore a la luz. Yuxtaposición
de sueño y realidad, rechazo de la palabra, culto del yo. Este
es el ambiente cultural de Artaud.-
Es fuertemente influenciado
por el teatro balinés que resumía para él las diferencias
entre la cultura oriental y la occidental: la primera, mística;
la segunda, realista; una confiaba en los gestos y en los símbolos;
la otra, en el diálogo y en las palabras. El Teatro de Bali
utilizaba la escena para el ritual y la trascendencia; el teatro
occidental, para la ética y la moralidad.-
Admiró profundamente
la actitud de los actores balineses, entregados a un teatro que pretende
trascender la realidad, entrar en contacto con la vida interior, arrancar
las máscaras para alcanzar el subconsciente. Los personajes representaban
estados metafísicos, la acción se presentaba en fragmentos
simultáneos y múltiples; se eliminaba la comunicación
verbal, reemplazándosela por sonidos y ademanes que, juntamente
con varias configuraciones físicas, formaban imágenes
jeroglíficas.-
Ritual. Peste.
Crueldad
Para Artaud, el teatro debe ser mágico y el director un
hechicero. En este contexto, el actor es el oficiante de un ritual
de liberación, de exorcismo. Debe descubrir su Yo real
-especie de fuerza psíquica-metafísica y enterarse
de que tiene un doble. Al ser consciente de que está compuesto
de dos sombras, debe entrar en el reino metafísico para descubrir
su Yo auténtico, su fuerza psíquica real. Debe
ser capaz de reiniciar constantemente esta búsqueda hacia sus
orígenes, de recrear su forma. Mientras el actor libera sus inhibiciones
y las represiones que coartan al verdadero Yo, exorciza al inconsciente
colectivo del público, generando de este modo una interacción
que modifica al auditorio y a él mismo.-
A pesar de estar convencido de la influencia que el arte dramático
ejercía sobre el hombre y la sociedad toda, Artaud no creía
en un teatro político. En su lugar propuso un teatro ritual,
de psicoterapia y transformación espiritual.-
Compara al teatro
con la peste, puesto que ambos son contagiosos, afectan a grandes
grupos humanos, producen transformaciones y toman imágenes que
están dormidas, perturbaciones latentes para llevarlas a límites
extremos.-
Ambas provocan la
exteriorización de un fondo de crueldad en germen por medio del
cual se exteriorizan todas las posibilidades perversas de la mente.
Ambas son beneficiosas porque impulsan al hombre a verse tal como es,
generan la caída de las máscaras. Asimismo permiten la
liberación de la crueldad latente del hombre, producen un exorcismo
de todo lo abominable que hay en el ser humano y facilitan la aparición
de su Yo real.-
La analogía
del teatro con la peste lo llevó a su concepción del Teatro
de la crueldad. Supuso al hombre acosado por una gran grotesca enfermedad
contra la que no estaban inmunes actores ni espectadores. El espectador
va al teatro a experimentar un "tratamiento de choque" tendiente
a librarlo del pensamiento discursivo y lógico y permitirle una
nueva experiencia catártica.-
El oficio del actor
consistía en servir como "una fuerza de la epidemia que
ataca los cuerpos y las almas de la población, transmitirían
el contagio a todo el teatro", liberando así el desorden
atroz y la crueldad latente del ser humano. Una vez que la enfermedad
fuera expuesta y exorcizada, y liberado el Yo abominable, la audiencia,
espiritualmente purificada, tal vez encontraría su Yo real.-
"Vamos al
teatro para salir de nosotros mismos
para redescubrir no tanto
lo mejor de uno mismo sino la parte más pura, la parte más
marcada por el sufrimiento
buscamos en la escena una emoción
en la que los movimientos más secretos del corazón serán
expuestos
la audiencia se enfrentará cara a cara con su
gusto por el crimen, sus obsesiones eróticas, sus quimeras, su
sentido utópico de la vida y del caos, incluso con su canibalismo
"
- (1)
Derrida sostiene
que el teatro de la crueldad no es una representación, sino que
es la vida misma en lo que tiene de irrepresentable. Decir vida y crueldad
es lo mismo.-
Crueldad, en la
concepción artaudiana, es también apetito por la vida.
Así, nacimiento, muerte, ambición, amor, creatividad y
poder son sólo contingentes de la crueldad. Es el reconocimiento
de una situación existencial, de una condición de vida,
el saber que estamos sometidos a fuerzas oscuras. Reconocer esto es
crueldad, el sufrimiento, el padecimiento y la lucha para superarlos
también es crueldad.-
Repudia la palabra
y propone en su lugar ritmos armonizados, sonidos, gritos, un lenguaje
de sueños y pesadillas. Intenta también una gramática
de sonidos basada en la respiración, para lo cual recurre a principios
de la cábala. Que las palabras empiecen a decir más por
su sonoridad y expresividad que por sus conceptos.-
En cuanto al espacio,
propone una zona única de comunicación directa entre el
actor y el espectador, de modo que éste sea engullido y afectado
físicamente por la acción.-
Promueve la búsqueda
de un teatro total, la unión de todos los medios posibles
para atacar a los sentidos y lograr así la caída de las
máscaras de actores y espectadores. Utiliza la unificación
del gesto, el sonido y la acción. Recurre a la danza y al uso
de máscaras.-
Planteó una
forma contemporánea de la tragedia, donde los arquetipos - el
mito o las formas oníricas- reemplazan a la figura clásica
del héroe
Para llevar adelante
este proyecto requirió un modelo de actor especial: un atleta
del corazón. El oficio del actor consiste en una especie
de atletismo afectivo. Llegó a reconocer en el comediante una
suerte de musculatura afectiva correspondiente a las localizaciones
físicas de los sentimientos; un organismo afectivo análogo
al del atleta, que en lugar de actuar en el plano físico lo hace
en el de los sentimientos.-
"El actor
es un atleta del corazón. Los movimientos musculares del esfuerzo
físico son como la efigie de otro esfuerzo, su doble, y que en
los movimientos de la acción dramática, se localizan en
los mismos puntos. El punto en que se apoya el atleta para correr es
el mismo en el que se apoya el actor para emitir una imprecación
espasmódica, pero la carrera del actor se ha vuelto hacia el
interior." (2)
El aporte de Artaud
representa un estímulo indiscutible en lo que se refiere a la
investigación sobre las posibilidades del actor y un legado importantísimo
para el teatro del siglo XX. No obstante, lo que propone se acerca más
a una visión ética-filosófica, que a una auténtica
técnica de actuación.-
(1)
ARTAUD, Antonin; El teatro y su doble, Bs As, Sudamericana, 1964.-
(2) ARTAUD, Antonin; Textos, Edit. López Crespo, Bs As, 1976.-