Los tesoros
de la pobreza
El actor es el protagonista absoluto y excluyente en el teatro de Grotowski.
En su concepción, el teatro no es más que la relación
entre un actor y un espectador. Sus postulados del teatro pobre se constituyen
como una reacción a la invasión de medios técnicos,
como oposición a la noción de teatro entendido como una
síntesis de disciplinas creativas diversas: literatura, plástica,
música.-
Despojando al hecho
teatral de todo lo superfluo, sólo queda el actor para resolver
aquello que en el "teatro rico" se confía a la tecnología
y al auxilio de las diversas artes.-
Se prescinde de
la planta tradicional y en cada nueva propuesta se intenta un modo diverso
de tratamiento espacial y la relación escena-público se
ve enriquecida así en sus múltiples variantes. Se abandonan
los efectos de luces, son los actores los que "iluminan" mediante
técnicas personales, constituyéndose así en una
fuente de "iluminación artificial". El rechazo a los
artificios del maquillaje y del vestuario permite al actor cambiar de
personajes, tipos y siluetas usando sólo su cuerpo y la maestría
de su oficio. La composición de expresiones faciales sustituye
el uso de máscaras. La eliminación de la música
permite a la representación misma convertirse en melodía
mediante las voces de los actores y el golpeteo de los objetos. Los
actores crean el entorno y lo transforman con el único auxilio
de sus gestos: una tela es el mar, luego un sudario y finalmente un
ave.-
Este universo estético
de rechazo a lo material y a lo superfluo, de pobreza y ascetismo, sólo
puede ser habitado por un ser dispuesto al autosacrificio, al renunciamiento
que exige todo acto de amor, a la espiritualidad suprema de un santo.-
La santidad secular
El actor es un hombre que trabaja ofreciendo su cuerpo públicamente.
Si lo hace sólo por dinero o para obtener el favor de su público
su oficio se acerca a la prostitución.-
La diferencia
entre el actor cortesano y el actor santo es la misma que existe entre
la habilidad de una cortesana y la actitud de dar y recibir que surge
del verdadero amor.(1)
El actor no actúa,
no finge, ni imita. Debe ser él mismo en un acto público
de confesión. La representación debe servir a la manifestación
de lo que cada actor es en su interior. Por eso cuando Ryszard Cieslak
-quizás el único actor que cumplió acabadamente
con el modelo grotowskiano- dice: Te mostraré mi hombre,
y Grotowski le responde: Muéstrame tu hombre y te mostraré
tu Dios quieren expresar que el actor dentro de la obra, del espectáculo,
ofrecerá su confesión, su cuerpo y alma desnudos, su yo
intelectual y biológico. Mostrará todo aquello que la
cultura y la vida cotidiana le impiden mostrar.-
En términos
religiosos, la representación es (su) vía de expiación
personal; en términos artísticos, es una situación
llevada al límite mediante la voz y el cuerpo; en términos
psicológicos, significa el logro de la auto realización;
en términos dramáticos es una catarsis tanto para el
auditorio como para el actor.(2)
El arte de la actuación
consiste en desnudarse, liberarse de máscaras, exteriorizarse.
No con la finalidad de exhibirse, sino para auto-penetrarse y de este
modo auto-revelarse. La actuación no es sólo un acto de
amor, sino también un acto de conocimiento. Esto no significa
un abandono del artificio, en el sentido del personaje y la construcción
de la ficción; por el contrario, son estos "artificios"
los que paradójicamente le permiten al actor desnudarse y mostrarse
en su verdad interior.-
Creemos que
un proceso personal que no se apoya ni se expresa en una articulación
formal y una estructura disciplinada del papel no constituye una liberación
y puede caer en lo amorfo. (3)
Por lo que no existe
contradicción entre artificio y revelación personal, sino
por el contrario vehiculización de la segunda a través
del primero. El personaje se constituye en un trampolín, un instrumento
que permite estudiar lo escondido en el interior del ser humano actor.
Hemos encontrado
que la composición artificial no sólo no limita lo espiritual
sino que conduce a ello (4)
Es importante destacar
que este modelo no apunta a una conducta "natural" del actor,
en el sentido del naturalismo. El comportamiento "natural"
oscurece la verdad, es la ficción la que permite mostrar lo que
ese comportamiento oculta y enmascara.
En momentos
de choque psíquico, de terror, de peligro mortal o de gozo
enorme, un hombre no se comporta naturalmente; un hombre que se encuentra
en un estado elevado de espíritu utiliza signos rítmicamente
articulados, empieza a bailar, a cantar. Un signo, no un gesto común,
es el elemento esencial de expresión para nosotros.(5)
Grotowski compara
a la elaboración de la artificialidad con el trabajo del escultor,
en el sentido de que las formas buscadas -imágenes, gestos- ya
existen en el organismo psicofísico del actor. Este, al igual
que el escultor, no construye, sino que elimina para que aparezca la
forma escondida. Es por eso que la técnica actoral estará
orientada a "limpiar" el camino de todo obstáculo que
impida la revelación de esa forma oculta.-
La representación
se constituye como un acto de transgresión del yo del actor,
una ruptura definitiva con las máscaras de lo cotidiano y un
encuentro del mismo con su yo verdadero. Deberá sacrificar lo
más íntimo de su ser, exhibir ante los ojos del mundo
aquello que no debe ser exhibido. El espectador sentirá entonces
que este acto de entrega es una invitación que se le dirige
para que haga lo mismo, para que devele él también su
verdad íntima.-
La técnica y la ética
Mediante el aporte de elementos provenientes del teatro oriental y occidental
-en especial Stanislavski y Meyerhold-, Grotowski prepara una serie
de ejercicios físicos, plásticos y vocales que se constituyen
en un riguroso entrenamiento del actor, tendiente a lograr su madurez.-
Educar a un actor
en la pedagogía grotowskiana no significa enseñarle algo,
sino eliminar toda resistencia que el organismo oponga a la liberación
de la propia intimidad, todo lo que obstaculice la transgresión
del yo, necesario para el acto de comunión total que es el teatro.-
La técnica
es una vía negativa, no apunta a desarrollar destrezas,
sino a la eliminación de obstáculos. Más que aprender
cosas nuevas el actor deberá liberarse de viejas costumbres.
La técnica le permitirá detectar y eliminar aquello que
lo bloquea.-
Estos ejercicios
no constituyen recetas y cada actor deberá adaptarlos a sus propias
necesidades. El punto de partida es el mismo para todos, luego cada
uno tratará de buscar una justificación personal a cada
ejercicio. A su vez el coordinador tratará de crear una atmósfera
de comodidad, de confianza, que le permita al actor ser absolutamente
sincero.-
Grotowski en varias
oportunidades se resiste a utilizar la palabra ética y
prefiere en su lugar hablar de técnica. A pesar de esto en el
fondo de sus reflexiones subyace una concepción profundamente
ética:
* Enseña
a indagar en lo más hondo del actor a fin de descubrir aquello
que impide la creación artística, a no esconder lo que
se es en realidad, ya que la ética del actor consistirá
en expresarse a través de sus motivos más personales.-
* Impulsa a correr riesgos. Para crear, nos dice, es necesario correr
en cada ocasión el riesgo del fracaso.-
* Aconseja no pensar nunca en el resultado. Para alcanzar un resultado,
paradójicamente, no hay que buscarlo.-
* Postula que el actor no debe trabajar para sí mismo sino que
se debe entregar totalmente. Pero, quién es el destinatario
de esta entrega? Si es el público, el actor correrá el
riesgo de caer en una suerte de flirteo tendiente sólo a satisfacer
su necesidad de afecto, aceptación y afirmación; su propio
narcisismo en definitiva. Si es el propio actor el destinatario, si
trabaja para sí, observándose, buscando la riqueza de
sus estados psíquicos, es probable que esto lo conduzca hacia
la histeria y la hipocresía, ya que todos los estados que se
observan no se viven y lo que no puede vivirse se imita, y esto es hipocresía.
Pero si no debe actuar ni para el público, ni para sí
mismo, ¿qué es lo que le queda? Grotowski reconoce que
la respuesta no es fácil y que encierra un gran misterio. Propone
entonces el concepto del compañero seguro:
este ser especial
para quien el actor hace todo, frente al cual actúa con los
demás personajes y ante quien revela sus más personales
problemas y experiencias. Este ser humano, este compañero seguro
no puede definirse
basta con decir "debes entregarte totalmente"
y muchos actores lo entienden - (6)
(1)
GROTOWSKI, Jerzy; Hacia un teatro pobre, Bs As, Siglo XXI Editores,
1981, pag.29.-
(2) CROYDEN, Margaret; Lunáticos, amantes y poetas. El teatro experimental
contemporáneo, Bs As, Las Paralelas, 1977, pag.193.-
(3) GROTOWSKI, Jerzy; Op. Cit:8, pag.11.-
(4) Ibid, pag.11.-
(5) GROTOWSKI, Jerzy; Hacia un teatro pobre, Bs As, Siglo XXI Editores,
1981, pag.12.-
(6) GROTOWSKI, Jerzy. Hacia un teatro pobre, Siglo XXI Editores, 1981,
pag.204, 205.-